Conoce a Manuel Pérez el atribulado jefe de equipos de proyecto. Por: Alejandro Martín. Socio Director de TDSystem

El humor es un excelente catalizador del equipo de proyecto. 

Manuel es buen tío. Ha sido promocionado hace poco a jefe de proyecto, hecho que recibió con alegría y alborozo.

Hoy Manuel no está tan contento: hace un mes que cerró y entregó el proyecto que le encargaron. Todo fue bien, bueno, según lo previsto para estos casos.

Te preguntarás que qué es lo previsto. Bien, decirte que lo previsto, en demasiadas ocasiones no suele suceder según lo previsto. En cambio, si acostumbran a pasar algunas de estas cosas. Veamos que fases siguió el desarrollo de su proyecto:

  1. Optimismo general. Él está muy contento y, aunque hay algunos inconvenientes (medidas erróneas, cantidades sin justificar, etc.) pensamos que estas cosas pasan, no hemos de ponernos tiquismiquis y pensar en positivo.
  2. Fase de desorientación. Todos hablan, pero menos son los que dicen algo relevante. Nadie quiere tomar decisiones. Todo el mundo huye de la “quema”.
  3. Desconcierto general. Yo, que soy, o debería ser, el que lleva la voz cantante puedo ser el culpable de todos los errores, pero, claro, con esta “tropa” de equipo no hay manera.
  4. Periodo de cachondeo incontrolado. Como no hay un “norte” claro, nadie toma decisiones, o no se respetan las que se toman. Se comienza con las propuestas imposibles, inútiles e injustificadas.
  5. Búsqueda implacable de culpables. Como las propuestas anteriores no solucionan nada, y cada vez hay más tonterías inútiles sobre la mesa, procedemos a la búsqueda del culpable, sea o no culpable.
  6. Sálvese quien pueda. Con el cariz que toma el tema, todos comienzan a desaparecer.
  7. Castigo ejemplar a los inocentes. Se tenga o no claro quién es el culpable, se procede al castigo del culpable. ¡Faltaría! Fase imprescindible.
  8. Recuperación del optimismo. Después de la escabechina anterior, se comienzan a aportar nuevas soluciones, pero esta vez fundamentadas.
  9. Terminación inexplicable. Queda aún trabajo por hacer y por afinar, pero ya hemos decidido que esto está terminado sí o sí.
  10. Premio a los que no han participado. Fase fundamental, nadie conoce al premiado, pero, al recibir el premio, ha tenido palabras de agradecimiento para el equipo.

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